EL ACNÉ TAMBIÉN SE PRESENTA EN LA ADULTEZ

Publicado 28/02/2019 - Leído 211 veces


Las personas creen que el acné solo pertenece a los jóvenes y no es así, aunque afecta entre el 85% y 90% de los adolescentes occidentales, según la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap). 

En el caso de los adolescentes, las causas pueden ser el exceso de producción seborreica, a la estimulación androgénica, al sobrecrecimiento de la bacteria Cutibacterium acnes (antes conocida como P. acnes), la hiperqueritinización folicular y la inflamación local. 

Todo esto brota aceleradamente, pero una vez que se pasa el tema  pubertad, suele desaparecer. Sin embargo, estudios han demostrado que existe un acné tardío y que es más frecuente en mujeres que en hombres, además que se mantiene a partir de los 25 años de edad. 

En este caso se debe a la genética, la contaminación y el estrés. “Estos sin  menospreciar las oscilaciones hormonales, desde la menstruación al embarazo o el posparto. Con los años, los granos pasan de instalarse en la zona T (frente, nariz y alrededores de la boca) a preferir la zona U (pómulos, mandíbula y cuello)”. 

Igualmente, se reduce la presencia del típico grano pápula y aumentan las lesiones inflamatorias, incluso dolorosas, que dejan manchas o cicatrices en la adultez.

Por otra parte, lejos de lo que se cree 60% del acné adulto no responde a los antibióticos ni a los retinoides tópicos. “Los antibióticos sistémicos solo los pautamos si hay un brote agudo, con mucha inflamación. Pero por un espacio corto de tiempo: mejoran el grano rojo, pero no los quistes”.

En algunas mujeres los anticonceptivos orales, los anillos vaginales y los parches hormonales, al regular el ciclo menstrual, tienen efectos beneficiosos sobre el acné. Pero no siempre funcionan.

Según un estudios recientes, reseñados por la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, estos son algunos de los factores:

1) Contaminación ambiental, la cual ayuda a la obstrucción de los poros faciales. 

2) El estrés estimula la aparición de brotes. Además, en periodos de nerviosismo la gente suele tocarse más la cara y manipular los granos. Esta situación agrava las infecciones y eleva el riesgo de cicatrices. 

3) La dieta lleva años siendo objeto de controversia. Estudios recientes apuntan a que la leche desnatada o semidesnatada aumenta la incidencia. Incluso vuelve a acusarse al chocolate. A esto se le unen los azúcares, que también podrían afectar. 

Con información del www.elpais.com
 
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