ENFERMEDADES DE LA PIEL EN NIÑOS… SÍNTOMAS, DIAGNÓSTICO

Publicado 22/07/2019 - Leído 1069 veces


Las consultas de los especialistas, suelen estar llenas de padres preocupados por las afecciones cutáneas que suelen aparecer en la piel de nuestros infantes, casi desde el mismo momento en que vienen al mundo, y que se intensifican durante la edad escolar o al entrar en contacto con factores ambientales y con otros niños.

Su piel es mucho más delicada, y por ello deben extremarse los cuidados y estar en constante vigilia para detectar cualquier anomalía que observemos en los más chiquitos de la familia.

Como padres, debemos ser muy responsables por la salud y el cuidado integral de nuestros hijos, ante lo cual describimos a continuación, algunas de las dolencias que pueden afectarles y de qué manera pueden ser prevenidas y tratadas.

·         Dermatitis Atópica: Si observa lesiones tipo eccema, rojizas y pruriginosas, en la piel de los niños bajo su responsabilidad, debe estar muy pendiente.

 

Generalmente afectan la zona de pliegues (cuello, flexura del codo, flexura de las rodillas). En niños atópicos se recomienda no bañar a diario, y evitar la inmersión prolongada en el medio acuático, uso de jabón de avena, aplicación de cremas hidratantes y no vestir prendas sintéticas.

 

Para los brotes de dermatitis se recomienda el uso de corticoides tópicos y antihistamínicos orales (estos últimos, atenuarán el picor). En casos extremos, se prescribe el uso de corticoides orales y/o inmunosupresores tópicos,  y siempre bajo la supervisión de su médico de confianza.

 

·         Vitiligo: Es una enfermedad crónica de la piel. La aparición de manchas blancas en distintas partes del cuerpo, son su principal síntoma, ello causado por la destrucción de los melanocitos, que son las células responsables de dar color a la piel.

 

Afecta a una de cada 100 personas. Y casi la mitad comienza antes de los 20 años, sobre todo entre los 10 y 20 años.  No es contagiosa, pero repercute en la imagen y puede traer problemas psicológicos y de autoestima en quienes la padecen, pudiendo afectar la calidad de vida del paciente.

 

El tratamiento deberá ser indicado por el especialista y dependerá de cada caso.

 

·         Psoriasis: Padecimiento crónico autoinmune de la piel. Aparecen placas sobreelevadas de color rojizo, con escamas superficiales, distribuidas en diferentes partes del cuerpo, que suelen traer consigo algo de molestia, pues se siente escozor y pueden doler.

 

En algunos pacientes las condiciones climáticas (calor y humedad), hacen que la enfermedad empeore.

 

Se recomiendan tratamientos tópicos o sistémicos para mejorar. Recientes investigaciones han demostrado que algunos  pacientes mejoran con sesiones de rayos UVA, combinados con una sustancia llamada psoraleno.

 

·         Verrugas: Las manos o los pies son los lugares donde suelen aparecer una o varias lesiones, de superficie rugosa. Por lo general desaparecen espontáneamente, por lo que no está indicado un tratamiento específico, a menos que se manifieste otro tipo de sintomatología importante.

 

Para eliminarlas, se suele emplear crioterapia (quemadura en frío) o sustancias que reduzcan su tamaño (como la vaselina salicílica), con un limado posterior.

 

·         Molusco contagioso: Son lesiones abultadas y umbilicadas en su centro, y de pequeño tamaño. Aparecen una o varias como consecuencia de una infección por un virus de la misma familia que el virus de la viruela.

 

Por lo general, son asintomáticas, o manifestar un picor muy suave. No existe un tratamiento específico. Dependerá enteramente del tipo de lesión. En algunos casos, se aconseja extirparla bajo anestesia tópica.

 

·         Virus de mano, pie y boca: Es uno de los más comunes en niños pequeños, durante el verano y a principios del otoño.

 

Se propagan en guarderías, preescolares y planes vacacionales. Es causado por el Enterovirus coxsackie. Se manifiesta con fiebre, dolor de garganta y nariz que gotea, muy parecido al resfrío común, pero luego aparece un sarpullido con ampollitas en la boca (dentro o fuera), dedos o palmas de las manos, plantas de los pies y nalgas.

 

Los síntomas suelen desaparecer en el transcurso de una semana. Por lo general, los pediatras recomiendan mucha hidratación y para la fiebre y el dolor, acetaminofén e ibufrofeno.

 

·         Alopecia: la caída del cabello en los infantes, representan un pequeño porcentaje de las consultas a los médicos dermatólogos. Éstas, se dividen en cicatriciales o no cicatriciales.

 

En las cicatriciales, el folículo será totalmente destruido. Lamentablemente, la pérdida de pelo será permanentes e irreversible. Estas se presentan en aquellos casos en los cuales se observa la presencia de liquen plano pilar, foliculitis decalvante,  o de alopecias congénitas.

 

En los casos de las no cicatriciales, estas tienen cura, y su tratamiento estará supeditado al tipo de alopecia. En cuanto a la medicación, en niños también se puede usar Minoxidil en concentraciones adecuadas, así como finasteride, corticoides, suplementos de vitamina B, entre otros.

 

A veces no es alopecia, sino caída fisiológica  Sin embargo, no todos los casos de caída de pelo en niños son alopecia. Aunque los padres asistan al médico preocupados por esta enfermedad en sus hijos, es importante saber que en muchos casos, tan solo se trata de una caída estacional. Detrás también puede haber un simple cambio de cabello por motivos hormonales, muy habitual en la adolescencia.

 

En cualquier caso siempre debe consultar con un especialista.

 

·         Queratosis pilaris: Aparece a cualquier edad, pero es más frecuente en niños pequeños. Los signos y síntomas incluyen piel seca y áspera en las áreas con bultos diminutos e indoloros, por lo general en la parte superior de los brazos, en los muslos, en las mejillas o en los glúteos.

 

No existe un tratamiento para la queratosis pilar, dependerá del examen y diagnóstico del especialista.

 

·         Prurigo: También conocida como urticaria papular, es un padecimiento muy común en la infancia, que se presenta en casi 90% de los casos durante los primeros 3 años de vida, especialmente en aquellos niños que tienen historial de dermatitis atópica.

 

Por lo general, es atacada a través de la aplicación de cremas y pomadas con corticosteroides tópicos o un aerosol con corticosteroides, para disminuir la inflamación y el prurito. En casos severos se recomienda la prednisona oral, por un período de dos semanas.

 

·         Dermatitis del pañal: Se manifiesta en la zona del bebé cubierta por el pañal. Es un proceso irritativo e inflamatorio provocado por las condiciones de humedad, fricción y contacto con orina, heces y otras sustancias, como detergentes plásticos, perfumes u otros compuestos.

 

Ocurre con mayor frecuencia entre los seis y los doce meses de edad. Para prevenir este tipo de irritaciones debe mantenerse una buena higiene de la zona, procurando que permanezca siempre seca y limpia.

 

También se sugiere el empleo de jabón neutro con agua tibia, evitar los perfumes y cambiar constantemente el pañal del infante o, mantenerlo sin el en algunos momentos del día.

 

·         Mastocitosis: Las Mastocitosis son un grupo de enfermedades, caracterizadas por un pequeño incremento del número de mastocitos en diversos tejidos del cuerpo, observándose manchas de color marrón oscuro a veces violáceo. Son de tamaño variable entre 0,1 y 3 cm y el número puede ser escaso o afectar a casi toda la superficie corporal.

 

En los niños, pueden identificarse  tres tipos de mastocitosis, a saber:

 

o   Mastocitoma solitario, que es de una a tres lesiones en la piel, generalmente en las extremidades, que puede producir picor. Desaparece espontáneamente al cabo de unos años.

 

o   Urticaria pigmentosa: Es la más común y se manifiesta durante los primeros meses de vida (algunos niños nacen con las lesiones). Los síntomas varían mucho de unos casos a otros, siendo más intensos durante los primeros uno o dos años y van disminuyendo progresivamente. La posibilidad de curación es superior al 85%.

 

 

o   Mastocitosis cutánea difusa: Es la menos frecuente, pero la más complicada para tratar. Los niños diagnosticados con esta afección, deben ser tratados lo más rápido posible y comenzar el tratamiento de forma urgente.

 

Es importante saber que los niños afectados con esta enfermedad, deben ser preservados de recibir anestesia general, estudios radiológicos con contraste, ingesta de aspirina (o cualquier medicamento que contenga ácido acetil salicílico) y de antiinflamatorios no esteroideos (también conocidos como antireumáticos), las picaduras de abejas o avispas y la administración de morfina y sus derivados (codeína…)

 

·         Piojos: Sin duda alguna, es la más común de las afecciones. La cabeza de su hijo puede sufrir la invasión de estos pequeños insectos de la manera más inesperada, por el contacto cercano con otras personas. Conocida también como “Pediculosis”, esta enfermedad afecta mayormente a los niños en edad escolar.

 

Los piojos también se encuentran en todo el mundo, en todo tipo de lugares diferentes, tales como en hogares o escuelas, o en el campo o en la ciudad. Y no importa qué tan limpio, sucio, rico o pobre sea el lugar o la persona. Ellos, están en todos lados!

 

El síntoma más común, es la intensa picazón en la cabeza, Así que hay que estar muy atentos a esta señal.  El tratamiento mayormente usado, además de una técnica de peinado con un peine especial, de cerdas muy unidas, incluye champús y lociones a base de permetrina, malatión, piretina e invermectina.  Estos medicamentos deben ser usados de forma muy segura. Si tiene dudas, consulte a un especialsta

 

·         Escabiosis: Tambien conocida como “Sarna”, es la infestación de pequeños insectos llamados ácaros en la piel. Causa una erupción roja pequeña y mucha picazón y es además muy contagiosa. Generalmente se transmite de niño a niño mientras al dormir juntos o tienen contacto personal estrecho.

 

Otros factores de riesgo son las condiciones de hacinamiento y la falta de higiene. En niños menores a 2 años, la erupción se manifiesta en la cabeza, el cuello, las palmas de las manos y las plantas de los pies. En niños mayores, por lo general se evidencia en  las manos, entre los dedos, muñecas, línea de la cintura, muslos, ombligo, ingle, pecho y axilas.

 

El tratamiento para la sarna involucra no solo al paciente, sino también al resto del grupo familiar que viven bajo el mismo techo. Dependerá de la edad, los síntomas y de la salud general del niño. El tratamiento puede incluir:

o   Cremas y lociones a base de permetrina.

o   Ingesta de medicamentos antihistamínicos orales para aliviar la comezón

o   Usar otros medicamentos en la piel según sea necesario

o   Incrementar las rutinas de higiene

o   Lavar la ropa con agua muy caliente

 

·         Picaduras: Los insectos pueden causar picazón y molestias leves donde pinchan la piel. En algunos niños, las picaduras pueden causar una reacción alérgica grave llamada anafilaxia, que incluye un sarpullido o urticaria y síntomas potencialmente mortales como hinchazón de las vías respiratorias.

 

Para evitar que los pequeños sean víctima de estos pequeños animales, emplee repelentes de insectos. Cuando su hijo regrese de las actividades al aire libre, lávele la piel expuesta al repelente de insectos con agua y jabón.

 

De igual manera, al entrar en contacto con la naturaleza, sobre todo en zonas boscosas, trate de que usen camisa de mangas largas, pantalones largos y sombrero.

 

 

La piel de los niños debe ser constantemente protegida, pero más aún cuando comienzan los meses de altas temperaturas, que es el momento en que la piel queda expuesta y es vulnerable a agentes ambientales. Ante cualquier síntoma que observe en sus hijos, consulte a su médico especialista. Él siempre tendrá el diagnóstico y el tratamiento adecuado para cada dolencia.

 

 

 

 
Regresar Imprimir

¿Te gusta este post? Compártelo!