DIETA Y SALUD MENTAL


Publicado el 21/08/2020 - Leído 52 veces


Numerosas investigaciones realizadas a lo largo de los últimos años, han coincidido en señalar que una buena alimentación incide significativamente en el establecimiento de una buena salud mental.

Por el contrario, una dieta pobre en algunos nutrientes  conduce al empeoramiento del estado de ánimo, causando ansiedad y depresión. Estudios realizados por especialistas en un campo novedoso, como la Psiquiatría Nutricional, indican que aunque existe la creencia de que algunos consejos dietéticos para la salud mental están basados en evidencia científica sólida, es complicado demostrar que las dietas o  componentes dietéticos específicos, contribuyen a la salud mental. 

Lo cierto del caso es que los estudios, aunque a veces se han acercado a descubrir patrones de relacionamiento entre alimentación y salud mental, sus resultados aún no son concluyentes.

Ciertas investigaciones han encontrado algunas áreas en las cuales se vinculan alimentación con salud mental. Una dieta alta en grasas y baja en carbohidratos –cetogénica-, ayuda a niños que sufren trastornos como epilepsia, o para compensar la falta de Vitamina B12 en trastornos de fatiga, mala memoria y depresión.

Los hallazgos también destacan que el seguir una dieta “mediterránea”, rica en aceite de oliva y verduras, puede aportar importantes beneficios a la salud mental, entre ellos algún grado de protección contra la ansiedad y la depresión.

Pero, como todo, la evidencia no resulta concluyente. En el caso de afecciones como el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), algunos estudios indican que un incremento en la cantidad de azúcar refinada en la dieta, puede dar lugar a un incremento de la hiperactividad; mientras que alimentarse con frutas y verduras, aleja esos síntomas. 
Otros especialistas también han señalado que por lo general, algunos pacientes que sufren de depresión, presentan deficiencia de un aminoácido llamado triptófano, el cual no es producido por el organismo, y que está presente en alimentos como carnes magras, chocolate, huevos y almendras.

Alimentarse entonces ya no será tan solo para satisfacer la sensación de hambre. En algún momento las investigaciones demostrarán qué tipo de comida es la que puede hacerte feliz, y cuál es la que realmente atenta contra tu bienestar mental.